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Intubar Pacientes, Entre lo más Difícil de la Pandemia: Doctor Flores Escobar



Cancún.- Desde hace 11 años Benjamín Flores Escobar, ejerce como médico anestesiólogo, y hace casi una década presta sus servicios en la clínica del ISSSTE en Cancún. Y durante el primer contacto con el galeno, mostró un optimismo difícil de encontrar en estos días, también dejó ver su preocupación con los 3 mil 988 casos positivos de Covid-19 y 761 defunciones que se registran en Benito Juárez, pues también resultó contagiado de Coronavirus.

El doctor Flores, relató que no viene de una familia de médicos, pero sí fue a través del trabajo de su padre, quien es contador público, que comenzó a interesarse en salvar vidas: “mi padre trabajó en el área administrativa de un hospital muchos años y cuando iba a su trabajo,  veía a los  médicos con sus batas blancas, eso llamaba mi atención demasiado, incluso me imponía, fue desde ahí que supe mi vocación.”

Pasaron los años y Flores Escobar ingresó a la facultad de medicina, habiendo concluido satisfactoriamente sus estudios como médico general, el siguiente paso era elegir una especialidad, narró que fue durante sus prácticas en cirugía, que quedó maravillado con el trabajo de los médicos anestesiólogos. “Cuando entraba a quirófano y veía como el paciente era intervenido sin complicaciones y como despertaba sin dolor y sin sobresaltos en muchos casos, dije estos doctores son como magos”, explicó.

Ejerciendo ya la especialidad, el doctor Flores dijo que la presión durante una cirugía es muy grande. “De nosotros depende que el paciente no sienta dolor, antes, durante y después de una cirugía, que no recuerde la intervención, con la aplicación de una anestesia adecuada, monitoreamos su ritmo cardiaco, somos el último contacto con el paciente previo a la operación, lo calmamos para que pueda entrar más fácil en el proceso y los despertamos sin  sobresaltos”, mencionó.

Aunque el crédito del médico anestesiólogo, no siempre figura fuera de los quirófanos, al estar limitado por lo general al momento de las cirugías, Flores Escobar dijo, “los pacientes por naturalidad  no se acuerdan de nosotros, pues el contacto subsecuente  lo tienen con su médico, de las frases que más recuerdo, me han dicho, es ¡Gracias doctor! porque les coloque la epidural sin dolor, y sin sonar a presunción me han dicho que tengo manos de ángel (risas)”

También el médico Flores ha vivido momentos que lo han marcado. Recordó uno en especial, “fue una cirugía de 12 horas, un niño de cinco años con cáncer en uno de sus ojos, la intervención era para extraerlo, porque incluso el globo ocular estaba saltado, esa intervención nunca la voy a olvidar, siempre es muy triste ver a niños o niñas que pasan por situaciones así”.

Flores Escobar cuenta con un gran cúmulo de anécdotas como médico, mientras se vestía para entrar a quirófano, mostraba con entusiasmo el equipo con el que suministra la anestesia y monitorea el ritmo cardíaco de los pacientes al interior de la sala de operaciones, fue cuando llegó el momento de relatar uno de los pasajes en su vida que será difícil dejar de recordar, la emergencia sanitaria por Covid-19.

“Comencé a buscar información científica sobre el comportamiento del virus, al tener el aeropuerto internacional que recibe más turismo de todas partes del mundo, pensé esto es algo grande, lo principal era poder entrar a cirugía y proteger al paciente y a los compañeros”, indicó el anestesiólogo.

Expresó que una de las partes más difíciles en la pandemia fue comenzar a intubar pacientes Covid-19, “tratas de ayudar, ellos sufren una angustia muy grande porque se están ahogando totalmente conscientes, son pacientes que llevan varios días luchando para tratar de recibir el oxígeno y que al pasar de los días sus fuerza disminuyen, llega el momento en que no pueden respirar más, es cuando entraba para sedarlos, intubarlos y conectarlos al respirador, son emociones muy fuertes, porque sabes que esos pacientes son los que peor pronóstico tienen.” 

Para el 15 de mayo su posición como personal de salud, le trajo consecuencias, con la aparición de síntomas relacionados al Covid-19, “tenía dolor de cabeza y garganta. Al presentarme a  trabajar le comenté a un compañero cirujano como me sentía,  y me dijo que fuera a epidemiología, donde ese día me realizaron la prueba, al tercer día los resultados fueron positivos al virus y fue que inicie el aislamiento.”

 “Me considero una persona optimista y mis síntomas realmente fueron tolerables y no se complicaron, siempre pensé en mantenerme en esa línea, pero como médico sabemos que las cosas pueden cambiar de un momento a otro, junto con mi esposa quien también es médico. Desde el principio hablamos con nuestros hijos, les explicamos a detalle lo que ocurría para que no tuvieran miedo, pero sí que contaran con suficiente información”, mencionó el doctor Flores.

En ese sentido Flores Escobar precisó que como padres de familia es importante proveer de  información acorde a la edad de niños, niñas y jóvenes para que no cometan errores que compliquen su salud o sea motivo de exposición a contagios.

Asimismo, ya para el 27 de mayo, 12 días después de haber presentado síntomas, el doctor recibió la confirmación de su prueba, la cual fue negativo a Coronavirus, dijo haber sentido alivio. Y para los primeros días de junio el médico anestesiólogo regresó a labores donde lo esperaba, su “cómplice” en las cirugías del quirófano, además de compañeros de trabajo.

Flores Escobar forma parte de los 2 mil 429 pacientes recuperados de Covid-19, dijo que comparte su experiencia no solo con pacientes, amigos y familiares para que sepan cómo actuar, también principalmente para generar conciencia en la población, ya que no todos tienen la fortuna de presentar sintomatología leve a moderada y sin complicaciones mayores. (cambio 22)


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